martes, 21 de marzo de 2017

TOMÁS BRAVO MONTERO (17-11-39)

Tomás Bravo Montero con el uniforme de Carabinero durante la guerra civil española
 (Fotografía cedida por su familia)

Tomás Bravo Montero nació en Villanueva del Pardillo, provincia de Madrid, en 1918. Sus padres fueron Leocadio, nacido en el mismo municipio, y Bernarda, natural de Majadahonda.


Tuvo siete hermanos. Dos hermanastros, Alejandro y Eugenio, de un primer matrimonio de su madre, que enviudó. Y cinco hermanos: Constancia, Rafaela, Fermina, Francisca y Gregorio. Tomás fue el quinto de los seis hijos que tuvieron sus padres.

De niño debió estudiar en la Escuela del pueblo y sabemos que ayudó a Benito con sus ovejas, además de dedicarse a las labores del campo, que era la actividad principal del Pardillo y de gran parte del país en aquellos años.

Se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas y a la Sociedad de Trabajadores de la Unión General de Trabajadores. Atendiendo los llamamientos realizados desde las Juventudes Socialistas Unificadas desde el  inicio de la sublevación militar contra el gobierno de la República, se alistó como voluntario, ingresando en el cuerpo de carabineros e integrándose en la Tercera Brigada Mixta.

Las fuerzas de la Tercera Brigada de Carabineros formadas ante el general Miaja momentos antes de serles entregada la bandera de la República (La Vanguardia, 18 de junio de 1937. Colección documental de Antonio Moreta)
















En el curso de la guerra civil su Brigada tuvo como base la zona de Fuencarral en Madrid, participando en distintos frentes y operaciones militares.

A finales de diciembre de 1936 fue enviada al frente andaluz para frenar  la llamada “ofensiva de la aceituna”, llevada a cabo por el general rebelde Queipo de Llano para hacerse con el control del importante recurso que suponía el aceite de oliva.

A principios de 1937 participó en la contraofensiva gubernamental para recuperar posiciones en la zona de Las Rozas en Madrid.

Entre finales de mayo y principios de junio de ese mismo año, tomó parte en la batalla de La Granja de Segovia, en apoyo de unidades que trataban de recuperar el Alto del León en la Sierra de Guadarrama, al norte de Madrid.

En julio de 1937 su unidad participó de lleno en la conocida batalla de Brunete, combatiendo en la zona del Vértice Mocha y del Castillo de Villafranca. En marzo de 1938, la Tercera Brigada Mixta fue trasladada al frente de Aragón coincidiendo con la ofensiva del ejército rebelde tras la batalla de Teruel, siendo hecho prisionero.

Pasó por los campos de concentración de prisioneros de San Juan de Mozarrifar en Zaragoza, por el fuerte de San Cristóbal en Pamplona y, finalmente, por el campo de Miranda de Ebro. El 18 de julio de 1938 fue integrado en el Batallón de Trabajadores número 18, siendo enviado a Sigüenza en la provincia de Guadalajara, donde realizó trabajos forzados  hasta que logró fugarse, junto al catalán Agustín Nino y otro compañero, en septiembre de ese mismo año.

Logró llegar a la zona bajo control gubernamental y se reincorporó al ejército republicano, siendo destinado al centro de reclutamiento de Hortaleza en Madrid capital. Permaneció en ese destino hasta el final de la Guerra Civil, alcanzando la graduación de sargento.

Al finalizar la guerra se presentó frente a las autoridades sin temor, pues las consignas de ese momento eran que aquellos que no tenían delitos de sangre, no tenían nada que temer. Sin embargo, del campo de concentración que se habilitó en el campo de fútbol del Puente de Vallecas donde fue inicialmente recluido, regresó a Villanueva del Pardillo y allí fue denunciado por el entonces alcalde de la localidad.

Fue detenido y encarcelado en la Iglesia de Colmenarejo, habilitada como prisión provisional, junto a otros prisioneros de Villanueva del Pardillo. Estando cautivo allí, recibió una brutal paliza que estuvo a punto de costarle la vida.

Portada del expediente del Consejo de Guerra contra Tomás Bravo Montero, conservado en el Archivo Militar Judicial de Madrid.

El 16 de junio de 1939 se decretó prisión por el Juzgado Militar a resultas del Procedimiento Sumarísimo de Urgencia número 580 que se le había abierto por el delito de Adhesión a la Rebelión, en ese giro perverso de la justicia franquista que supuso acusar de rebelión a aquellos que habían permanecido fieles al gobierno legítimo de la Segunda República española.

Fue conducido a la prisión de San Lorenzo de El Escorial, cabeza de partido judicial al que pertenecía Villanueva del Pardillo. Y de ahí fue trasladado el 5 de septiembre de 1939 a Madrid, donde fue sentenciado a la pena de muerte.

En el juicio sumarísimo de urgencia fue acusado falsamente de que quizá hubiera tenido algo que ver en la desaparición de tres vecinos de Villanueva del Pardillo que estaban residiendo en Brunete desde la evacuación de este pueblo en enero de 1937. Cuando el día 6 de julio  fue tomado Brunete por la II División al mando de Enrique Líster, la Tercera Brigada Mixta de Tomás Bravo Montero estaba, y lo siguió estando durante toda la batalla, a varios kilómetros de distancia, entre las decenas de miles de soldados que tomaron parte en ella.

La ejecución de la sentencia se llevó a cabo el 17 de noviembre de 1939, cuando fue fusilado en las tapias del Cementerio del Este, hoy de la Almudena.

Su cuerpo pudo ser recuperado por su madre, Bernarda Montero, y descansa en una tumba de este mismo cementerio junto a ella y sus hermanos Gregorio y Constancia.

Antonio Moreta (Máster en Historia Contemporánea por la U.N.E.D.)



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