miércoles, 25 de junio de 2008

RICARDO ZABALZA ELORGA (24-02-1940)


Carta y cuaderno escritos en prisión.

Reflejan parte de las cartas escritas por Ricardo Zabalza a su hijo. Cedidas por Eva Colorado.
Cartas de capilla de Ricardo Zabalza dirigidas a su esposa Obdulia y a sus padres (Cedidas por su hijo D. Abel Zabalza Bermejo)


Ricardo Zabalza y su esposa Obdulia Bermejo.



Febrero 24-1940.
Mi queridísima Obdulia:
Unos renglones para darte una mala noticia. He sido juzgado por los tribunales correspondiéndome la última pena. Ignoro cual será mi suerte, pero vale más estar preparado para lo peor. Los antecedentes de otros amigos, no son para sentirse demasiado optimistas y yo he mirado siempre esta eventualidad con valor y serenidad y así deseo que lo hagas tú. Tienes una labor grande que cumplir al lado de nuestro hijo que es el criarlo y educarlo sí -contra las esperanzas que todos podamos formularnos- Me tocará a mí estar eternamente ausente de vuestro lado. La vida es lucha y el perderla no es más que un accidente en el combate. Por eso hay que estar siempre listos para afrontarlo.
Os escribo estos renglones a vuela pluma. Los ampliaré más adelante con nuevas impresiones, ¿optimistas? ¿pesimistas? Veremos. Recibe muchos besos de quién ahora es tuyo y de nuestro pequeño.
Ricardo"


"Mis queridos padres:
Cuando leáis estas líneas yo no seré más que un recuerdo. Hombres que se dicen cristianos lo han querido así y yo que nunca hice daño a nadie a sabiendas me someto a esta prueba con la misma tranquilidad de conciencia que presidió mi vida entera.

Vosotros en vuestra sencillez religiosa no os explicaréis como un hombre que ningún crimen cometió - el propio fiscal lo reconoció así en su informe- y sobre el que no existe tampoco acusación de hecho vergonzoso alguno, pueda sufrir la muerte que me espera. Para comprenderlo, recordad a mi hermano Javier. Él también era bueno, trabajador y noble y ya sabéis lo que hicieron con él. Pero la muerte de los hombres justos no debe producir pena. Vosotros creéis en una Divinidad llena de amor y mal podría serlo si castigara a los buenos, mucho más cuando Cristo murió mártir de sus doctrinas. Miles de hombres han seguido después su ejemplo y nosotros vamos por la misma vía, dando la sangre por nuestras ideas que también quieren el amor y la fraternidad humana, pese a cuanto digan los calumniadores.

Yo os ruego que me perdonéis si alguna vez -también sin pensarlo- deje de cumplir mis deberes de hijo. Me voy sin rencor. He recibido muchos agravios en el cuerpo y en el espíritu; pero yo los he olvidado todos.

Quedan mi mujer y mi hijito Abel. Sé que mientras viva Obdulia será capaz de sacar adelante al niño y hacer de él un hombre como yo; pero quisiera que vosotros le profesarais cariño y os ayudarais mutuamente. Obdulia tiene el corazón muy generoso y el nene promete un carácter como el de mi mujer y el mío. En la última carta que me escribía me decía que recibieron la foto de la mamá y que Abelito la llamaba "abela". Queredles porque lo merecen.

Dejo unas cuantas fotos del nene y de Obdulia. Encargaré que os las mandaran a vosotros. Es mi último recuerdo. Una foto de la mamá, de mi compañera y de mi hijito me acompañaran a la tierra.

Por respeto a vuestras creencias guardé entre mis papeles la estampa que Carmen me mandó hace meses. Allí se quedó: ya veis para lo que ha servido.

Queridos padres: valor y ánimo. Mis hermanos os ayudarán y consolarán. Voy a unirme a Javier en la paz del martirio y del descanso. El pulso firme con que os escribo, os dirá cual es el estado de mi conciencia. Ella es una juez incorruptible y me dice que soy inocente. Os envío todo mi cariño en un abrazo.

Ricardo.

En Capilla 24 de Febrero de 1940."



Ricardo Zabalza, magnifico tipo de navarro era maestros de escuela. Culto, inteligente, fue siempre hombre abnegado.(...) En la comisaría fue apaleado estúpidamente. Los cargos que se le hicieron en el consejo de guerra fueron terribles: diputado socialista, miembro de la dirección de la UGT, gobernador civil de Valencia, intentó hablar en el consejo para replicar a los jueces y se lo impidieron.” Fuente Archivo Amaro del Rosal. Fundación Pablo Iglesias...."Todos los bienes habían de pasar a formar parte del gran almacén comunal (que se habilitaba en la iglesia del pueblo) y el que se custodiaba con celo. La idea de la socialista Federación de Trabajadores de la Tierra, organización que había experimentado un gran desarrollo durante la República, gracias a la esforzada acción de Ricardo Zabalza, no difería en muchos aspectos de la sostenida por los anarquistas. Para los socialistas, la "colectivización- según palabras del propio Zabalza- es el único medio de seguir adelante. En el presente estado de cosas no podemos pensar en la parcelación"....
Rafael Abella. La vida cotidiana durante la Guerra Civil. La España republicana.

"La madrugada del 23 de febrero de 1940 Ahora bien, el inicio de esta historia bien podría situarse en la madrugada del 23 de febrero de 1940. Pese a que la guerra civil había terminado casi un año antes, en la cárcel de Porlier (Madrid) fueron ejecutadas tres personas: el último presidente del Partido Socialista, José Gómez Osorio, elegido como tal en Madrid por representantes de distintas Federaciones provinciales en el momento crítico del final de la guerra; el gobernador civil de Valencia desde 1937, Ricardo Zabalza; el republicano Serrano Batareno (Batanero), y un joven anarquista. El destino quiso que aquéllos condenados a muerte pasaran a hacer capilla, la noche anterior a su fusilamiento, en la cárcel donde estaba preso el último presidente de las Juventudes Socialistas, Sócrates Gómez (Vigo, 1914), hijo de José Gómez Osorio, quien vivió con ellos aquellas últimas horas. Gómez Osorio se despidió de su hijo con amargura y, consciente del destino que le aguardaba, transmitió a Sócrates el mandato de reorganizar el Partido Socialista con la autoridad que le confería el ser su padre y el último presidente de la Comisión Ejecutiva del PSOE en el interior de España. Al alba, una descarga cerrada de fusilería ponía fin a la vida de Gómez Osorio, Zabalza, Serrano Batareno (Batanero) y el joven anarquista. Sócrates, escuchó desde su celda el bramar de los fusiles.
La historia cuenta que lloraba, pero recogió el testigo." http://www.xornal.com/article.php3?sid=20071030150203

“Ricardo Zabalza era el primo de mi madre Amparo Bernal Zabalza . No sé nada de él sino que mamá estaba con él durante la guerra . Ella lo dejó en marzo 1939 y pudo escaparse en Argelia a Oran . Yo recuerdo cuando ella decía :" Mataron a Ricardo" La compañera de Ricardo se llamaba Obdulia y tenían un hijo : Abel. Obdulia vivió en Oran con su hijo. En 1961 al terminarse la guerra de Argelia, Obdulia y Abel vinieron a Francia a Bordeaux. “ (Testimonio familiar.)

“Ricardo Zabalza estaba casado con Obdulia Bermejo, quien con su pequeño hijo Abel se fue al exilio a Orán (Argelia), donde con muchas estrecheces, cosiendo de día y de noche, consiguió ir sobreviviendo. Pasados bastantes años se fueron a vivir a Francia, donde el hijo, Abel Zabalza Bermejo, sigue viviendo. Ricardo Zabalza conoció a Obdulia Bermejo en casa de la diputada por Badajoz, aunque nacida y residente en Madrid, Margarita Nelken, ya que en su casa trabajaba Ricarda Bermejo, hermana de Obdulia, quien sería tras el casamiento de Obdulia cuñada de Ricardo Zabalza.” (Javier de la Puerta)

"Figúrate que un día fusilaron, estando yo allá, a Ricardo Zabalza, director de la Reforma Agraria. Su mujer, al oír la noticia, se desmayó. En aquel momento entraba Tomé. La hizo pasar a su despacho. Pero señora, levante el corazón si no pasa nada. Y la señora, creyendo en la esperanza, levantó los ojos y el cristianizador de la cárcel de Porlier le dijo: Señora, debe usted sentirse feliz. Su marido está en el cielo." Ricardo Zabalza, fue un dirigente socialista que organizó la Federación de los Trabajadores de la Tierra al comienzo de la II República y seguidor de Largo Caballero. Llegó a ser Gobernador de Valencia y acabó con la escisión de la UGT.
De "Memoria de la Melancolía" de Mª Teresa León.

Una biografía por Manuel Ferrer,
"Político y sindicalista navarro, nacido en Erratzu (Baztán) el 27 de enero de 1898. Cursó estudios de Magisterio. Emigrante en Argentina, desempeñó varios trabajos: descargó sacos de trigo en el puerto de Buenos Aires, ejerció de capataz en el recuento y control de embarques, enseñó en escuelas de algunos pueblos. De regreso a España, en 1930 se estableció en Jaca donde residían sus hermanos mayores. De allí pasó a Pamplona, donde colaboró en los primeros momentos de la expansión socialista durante la Segunda República. Ocupó cargos de responsabilidad en la Federación Socialista de Navarra, de la que fue Vicepresidente, y en la Federación Provincial de Sociedades Obreras de la UGT , en la que actuó como Secretario. Después de la reorganización de la Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra (FNTT), en marzo de 1933 fue designado para desempeñar el Secretariado Provincial. En noviembre figuró como candidato por el Partido Socialista Obrero Español de Navarra en las elecciones legislativas para las segundas Cortes republicanas. Aunque no obtuvo el acta, fue el más votado de los cinco socialistas que integraban la lista del Partido. A fines de año tuvo problemas con la justicia, como consecuencia de la denuncia de un artículo suyo aparecido en "¡¡Trabajadores! !" -órgano de la UGT navarra-, que el fiscal estimó injurioso para el Presidente de la República e incitativo a la rebelión. En 1934 entró en la Comisión Ejecutiva de la UGT y fue promovido a Secretario General de la FNTT, en sustitución de Lucio Martínez Gil. Desde este puesto coordinó la fallida huelga general en el campo, que la UGT decretó en el verano; y, también en calidad de miembro de la Comisión Ejecutiva de la UGT , se vio envuelto en los preparativos revolucionarios de octubre de 1934 y en la consiguiente represión: en enero de 1935 ingresaba en la Cárcel Modelo de Madrid de la que saldría al cabo de pocos meses. Su trabajo al frente de la FNTT le llevó a emprender varios viajes por Andalucía y Extremadura, en unos meses en los que la situación política y social de España estaba muy deteriorada, y en los que Rafael Salazar Alonso, desde el Ministerio de Gobernación, debía emplear mano dura para hacer frente a un abierto desafío al Gobierno en el que aparecían implicados muchos sectores sociales y políticos. Ese contacto con las provincias extremeñas justificará su presentación como candidato por Badajoz en las elecciones que se celebraron en febrero de 1936. Conseguida el acta de diputado, intervino activamente en el debate en torno al proyecto de ley sobre rescate de tierras comunales. El estallido de la guerra civil le sorprendió en Madrid. Armado de un rifle, tomó parte en el asalto al Cuartel de la Montaña. Poco después se trasladó a Badajoz, donde organizó el batallón campesino "Pedro Rubio". Requerido por Largo Caballero, aceptó el nombramiento de Gobernador Civil de Valencia en las difíciles circunstancias que precedieron al traslado a esa capital del Gobierno de la República. Ya antes, con motivo de la formación del Gobierno de Largo, en septiembre de 1936, había sonado su nombre entre los candidatos para ocupar la cartera de Gobernación que, finalmente, se confiaría a Galarza. No duró mucho su permanencia en el Gobierno Civil de Valencia. Pronto abandonaba el cargo para ocuparse de los problemas a que debía hacer frente la FNTT en la difícil coyuntura bélica. Zabalza impulsó la organización y orientación de cooperativas agrícolas; frutos de esa dedicación serían la revista "Colectivismo" , de la que fue fundador y principal animador, y el Congreso de Cooperativas Agrícolas que se celebró en Valencia y que dio origen a la Unión Central de Cooperativas Agrícolas, que pretendía coordinar la compra y venta de los productos de las cooperativas. Paralelamente a estos trabajos, desempeñó un papel discreto y moderado en las delicadas negociaciones con las que se intentó poner remedio a los enfrentamientos en la cúpula de la UGT , que se habían iniciado en octubre de 1937: aunque alineado en el sector caballerista, que se oponía a la Ejecutiva que presidía el prietista González Peña, colaboró en las gestiones realizadas en Valencia en enero de 1938, que permitieron alcanzar un acuerdo satisfactorio. Sus convicciones políticas, casi siempre próximas a la línea caballerista, le conducirían a un progresivo distanciamiento con respecto a las directrices del Gobierno Negrín: manifestadas esas reticencias ya en los meses de septiembre y octubre de 1938, acabó por oponerse frontalmente y expresar su coincidencia con quienes apoyaban la sublevación del coronel Casado. En el mes crítico de marzo de 1939 trabajó intensamente para organizar la evacuación de militantes socialistas y de sus familias. Precisamente en el ejercicio de esas tareas, en Alicante, se vio sorprendido por la llegada de los italianos. Internado en el campo de concentración de Albatera, fue luego trasladado a la cárcel de Porlier. El 25 de febrero de 1940 moría fusilado en Madrid. Horas antes había escrito dos emotivas cartas -a sus padres y a su hermano Antonio- en las que expresaba su dolor ante una condena que consideraba injusta: "el pulso firme con que os escribo -se dirige a sus padres- os dirá cuál es el estado de mi conciencia. Ella es un juez incorruptible y me dice que soy inocente". Su cadáver fue conducido al cementerio del Este. "
'La generación del sacrificio', primera biografía socio política dedicada a la figura de Ricardo Zabalza, "uno de los personajes más significativos de la izquierda socialista 'largocaballerista', a lo largo de la República y de la Guerra Civil. (...) Con esta biografía, el autor ha querido recoger, sobre todo, la faceta "más humana y personal de Zabalza", a través de las decenas de entrevistas que durante años ha realizado a historiadores, personas de su entorno y familiares, entre ellos a su hijo, que tenía sólo año y medio cuando Zabalza fue fusilado. El título de la obra, 'La generación del sacrifico', recoge una frase del propio Zabalza minutos antes de morir, cuando le dice a su mujer que éste es el "precio que debemos de pagar porque nuestras ideas el día de mañana se lleven adelante". Para documentarse, Emilio Majuelo ha estudiado durante doce años gran cantidad de archivos de Argentina y Holanda y ha realizado más de 50 entrevistas. La narración no termina en 1940 con la muerte de Zabalza, sino que continua hasta la desaparición de las personas que le conocieron y que siguieron manteniendo su recuerdo hasta la transición.

Homenaje en su pueblo natal

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