lunes, 25 de abril de 2016

CÉSAR GONZÁLEZ CORTIJO (18-10-1939)


"Mis abuelos con seis hijos vivían entonces en Madrid. Mi abuelo era funcionario de prisiones y al poco de empezar la guerra enfermó y quiso que los tres varones se enrolaran como soldados republicanos. El mayor, Carlos, murió  en el frente de Somosierra. El mediano, César, también debió de estar por allí. Es al que cogieron prisionero. Estuvo en la cárcel de Porlier antes de ser fusilado con 20 años junto a las tapias del Cementerio del Este. Era encuadernador. El pequeño, Conrado, cuando terminó la guerra estaba en Cartagena y no le cogieron porque, al igual que otros compañeros, regresó a Madrid andando de noche y escondiéndose de día. Fue el consuelo de la abuela, pobrecilla."
(Testimonio de su sobrina Celia)

domingo, 13 de marzo de 2016

RAFAEL MUÑOZ COUTADO (05-08-1939)


Rafael Muñoz Coutado. De profesión fumista. Durante la guerra luchó en un batallón en la Sierra de Madrid, perdiendo la pierna izquierda. Posteriormente fue elegido concejal del Ayuntamiento de Chamartín de la Rosa en representación de los jóvenes comunistas. Incorporado por Gregorio Muñoz y José Bustillo, formó parte de un grupo de la JSU en Chamartín de la Rosa que tenía como misión la recogida de armas.
Rafael era amigo de Elena Gil Olalla, que regresó desde Murcia a Madrid en abril de 1939, y la propuso trabajar en el PCE, integrándose, junto a Ana López Gallego, Victoria Muñoz García, Luisa Rodríguez De La Fuente y Martina Barroso García en el grupo de la JSU de Chamartín de la Rosa liderado por Sergio Ortiz.

Detenido en mayo, fue fusilado junto a las tapias del Cementerio del Este con veintidós años, el 5 de agosto de 1939.

martes, 8 de marzo de 2016

FAUSTINO CAYETANO MARTÍN LOZANO (25-01-1941)





Hoy hemos encontrado en la Tapia del Cementerio del Este una fotografía, a buen seguro colocada por algún familiar, acompañada del siguiente texto:


"Cayetano Martín Lozano, 25 de enero de 1941. Aunque te segaron la vida, tu recuerdo y los valores que nos transmitiste permaneceran siempre vivos entre nosotros. Estarás eternamente en nuestros corazones.
Los tuyos"

Revisando el listado, ese día figura como fusilado, junto a otros 15 hombres, Faustino Martín Lozano, por lo que podría tratarse de él (en caso de nombre compuesto) o de algún hermano que no figura en la relación.

lunes, 7 de marzo de 2016

RAIMUNDO CADALSO LUNA (27-11-1939)


Raimundo Cadalso Luna, sindicalista, presidente del Gremio de Fumistas de la UGT, miembro de la Asociación Socialista Madrileña desde 1931, padre de ocho hijos de entre 3 y 18 años en momento de su fusilamiento en la tapia, a los 45 años, el 27 de noviembre de 1939. Encarcelado durante ocho meses en Yeserías, donde fue sistemáticamente torturado, tras sufrir dos consejos de guerra (en el primero le sentenciaron a treinta años de prisión) fue condenado a pena de muerte y conducido a la prisión de Porlier la vigilia de su fusilamiento.

Raimundo creía firmemente en los principios republicanos y en la fuerza y el poder de la cultura y de la educación, por lo que aun siendo de origen humilde, le apasionaba el arte y todos los domingos llevaba a sus hijos al Museo del Prado. Tras su ejecución en las tapias del Cementerio del Este, su familia sufrió persecución y fue duramente represaliada.

Unos diez días después de su fusilamiento, su esposa, Francisca García Herrero, de 38 años, y su segundo hijo, Raimundo Cadalso García, de 17 años, ambos sin vinculación política alguna, fueron detenidos en su propia casa. La policía golpeó la puerta en plena madrugada mientras la familia dormía y condujo a madre e hijo a la Dirección General de Seguridad en la Puerta del Sol. Allí fueron torturados y días después encarcelados en Ventas y Cisne respectivamente. Tras permanecer en prisión más de dos años se les sometió a Consejo de Guerra y poco después liberados.

Durante ese tiempo, dos de sus hijos, todavía niños, Esteban de trece años y Pepe de doce, fueron llevados a un hospicio de Valladolid y sometidos a hambre y adoctrinamiento fascista y religioso. Una de las hijas menores, Celia, con tan sólo seis años, fue recluida por el Auxilio Social en un colegio de Carabanchel llamado "la Divina Infantita" dirigido por religiosas. Allí, hasta pasados los ocho años de edad, fue sometida a vejaciones, humillaciones, hambre, maltratos y adoctrinamiento fascista y religioso; las monjas no cesaron de repetirle que era “hija de rojos” y que “tenía que purgar los pecados de sus padres”.

Tras la salida de la cárcel, la esposa de Raimundo y sus hijos fueron desterrados de Madrid y antes de partir, ella descubrió que las tierras que poseía en la colonia del Viso le habían sido "requisadas". Cuando las fue a reclamar, le amenazaron con volverla a encarcelar si insistía en recuperarlas.

Tras reagrupar a su familia, Francisca decidió instalarse en Terrassa (Barcelona) porque Paco, el menor de los varones, de 9 años, se encontraba todavía allí, ya que durante el asedio a Madrid, cuatro de los hijos – de edades comprendidas entre los 6 y 10 años - marcharon para trasladarse a la URSS hasta acabada la guerra. Sin embargo, finalmente los niños se quedaron en Cataluña con familias de acogida porque el barco que les iba a llevar a Rusia fue hundido por los fascistas italianos.
Ya en Terrassa, Francisca tenía que presentarse todas las semanas en comisaría donde sufrió humillaciones por parte del comisario hasta que los dos hijos mayores, Luís y Raimundo, se alistaron a la División Azul. Trasladados a Siberia, durante su participación en la Segunda Guerra Mundial, Raimundo estuvo a punto de morir en dos ocasiones. Sobrevivieron ambos a la contienda y a su vuelta a Cataluña se hicieron policías municipales con lo que definitivamente se puso punto final a las vejaciones infligidas a Francisca.
He aquí un resumen de la represión sufrida por la familia Cadalso-García.
Raimundo fue fusilado junto a otros 17 hombres. Si alguien conoce a sus familias o dispone de información acerca de ellos, por favor, hacédnoslo saber. Estos son sus nombres: CUENCA CABALLERO, TOMÁS; ESTEBAN MARTÍN, AURELIO; ESTRECHA ROLDÁN, JESÚS; FONTANES SERRANO, ANTONIO; GARCÍA BLANCO, AGUSTÍN; GONZÁLEZ ANDRÉS, ANTONIO; HUMANES CARRASCO, FÉLIX; LÓPEZ ANTOÑANZA, EMETERIO; MARTÍNEZ MIGUEL, FERNANDO; MATESANZ PÉREZ, MANUEL; MORA MARTÍN, ALEJANDRO; MUÑÓZ SANZ, SANTIAGO; PÉREZ BERROCAL, ISIDRO; RINCÓN MORENO, VÍCTOR; SÁEZ MARTÍN, JULIO; DE LA TORRE IGARTUA, ENRIQUE; VALVERDE LÓPEZ, JUAN.


Isabel Cadalso (nieta)

miércoles, 27 de enero de 2016

CLARA DE PABLO GARRIDO (07-12-40)

(Fotos cedidas por la familia)

Clara De Pablo Garrido nació en Madrid, en el entonces distrito de Buenavista, el 25 de noviembre de 1918. Conocida como "La Clarita", era estampadora de profesión. Fue detenida el 29 de abril de 1939 y, más tarde, conducida a la prisión de Ventas. Es fusilada en la tapia del Cementerio del Este el 7 de diciembre de 1940.


En el trabajo memorialista "Cárcel de Ventas", Mercedes Núñez cuenta:
"Muchas compañeras han dejado la vida ante los pelotones de ejecución: Cayó Clarita de Pablo, que parecía salida del pincel de Romero de Torres y que acababa de cumplir 20 años."

miércoles, 19 de agosto de 2015

LORENZO VICTORIANO AGUIRRE SÁNCHEZ (06-10-42)


Pintor, dibujante, caricaturista, escenógrafo, ilustrador y cartelista de enorme prestigio. Nació en Pamplona el 14 de noviembre de 1884. Con 3 años la familia se traslada a Alicante. En su primera estancia en Madrid destacó en varias exposiciones. Vivió en París como artista y dibujante, ganó varios premios estatales e internacionales y al regresar a Madrid, ingresó en el PCE. Se presentó a inspector de policía, con varios éxitos de investigación criminalista, sin abandonar la pintura y el dibujo. El 8 de diciembre de 1936 fue nombrado Jefe Superior de la Policía republicana de Madrid. Con la caída de Madrid se trasladó a Valencia y luego a Barcelona, donde se le nombró Subdirector General de Seguridad de la República. Marchó al exilio al caer Catalunya y volvió clandestinamente a España para reorganizar el PCE en octubre de 1940, siendo detenido en Irún, brutalmente torturado y encerrado en la prisión de Ondarreta. Trasladado a la cárcel de Porlier en Madrid en febrero de 1941, fue asesinado por garrote vil el 6 de octubre de 1942, obligando al resto de compañeros presos a asistir al "ajusticiamiento de un rojo asesino y pervertido y falso artista".


"El día 16 de julio del año 1942, festividad de la Virgen del Carmen, tres niñas de siete, nueve y once años felicitaron a la hija del general Francisco Franco por su onomástica, le entregaron un ramo de flores y se hincaron de rodillas para pedir clemencia por el pintor Lorenzo Aguirre, que estaba condenado a muerte. La respuesta del franquismo se produjo 82 días más tarde: el 6 de octubre, Margarita, Susy y Francisca Aguirre supieron que su padre acababa de ser ejecutado. Cincuenta y siete años después han sabido que otros presos políticos de la cárcel de Porlier fueron obligados a contemplar la ejecución de aquel hombre bueno, alegre, comprometido con su tiempo y artista versátil, fulgurante y profundo.Lorenzo Aguirre nació en Pamplona en 1884 y vivió parte de su infancia y toda su adolescencia en Alicante. Su pintura ofrecería siempre la mística gravedad navarra y la euforia luminosa del Mediterráneo. Su mirada distribuye en los lienzos la penumbra ancestral de la meditación y la eternidad súbita de la luz. Rubén Darío escribió sobre Antonio Machado: "Era luminoso y profundo, como era hombre de buena fe"; Aguirre fue un artista y un hombre machadiano. De su buena fe hay muchas pruebas. Una de ellas: su predilección por el retrato, su respeto por los rostros humanos. Un respeto que se desplaza también a los paisajes: en su obra los paisajes no son acotaciones del territorio del planeta, sino palpitaciones de la misteriosa casa colectiva en donde los seres humanos "viven, laboran, pasan y sueñan, y en un día como tantos, descansan bajo la tierra". A los retratos de Aguirre los ilumina la fraternidad; a sus paisajes los iluminan la lentitud y la compasión. Y siempre, en los rostros de sus criaturas y en los rostros de sus paisajes, comparece la alegría de los colores besándose los unos a los otros; la alegría que exhalan la presencia y las grietas de la vida. Porque pintar de verdad, con verdad, es un acto de gracias.


En el año 1904, Aguirre obtuvo el título de profesor de dibujo en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, y participó, junto con Daniel Vázquez Díaz y José Gutiérrez Solana, en la Exposición Nacional de Bellas Artes. En el año siguiente pintó y rifó una Inmaculada Concepción y con el dinero obtenido en la rifa viajó a Francia, en donde formó parte del equipo de escenógrafos de la Ópera de París. Recorrió varias ciudades europeas para saciar su sed en los museos y regresó a Madrid con 23 años de edad y los ojos y el entusiasmo transformados en almacenes de pintura. A partir de entonces obtuvo medallas como pintor, como cartelista y como caricaturista. En 1917 expuso sus dibujos en el Salón de los Humoristas, junto a Sancha, Bartolozzi, Penagos..., experiencia que repitió dos años después junto con Vázquez Díaz y Benjamín Palencia. En 1925 obtuvo una medalla de oro en la Exposición Internacional de Artes Decorativas, en París, y en el año siguiente obtuvo otra medalla en Madrid, en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Poco después, la Asociación de Pintores y Escultores de Madrid le otorgó por unanimidad la medalla de honor. En enero de 1930 se casó en segundas nupcias con Francisca Benito Rivas, con quien tuvo tres hijas. La paternidad y la República le ayudaron a vivir los años más dichosos y más fértiles de su vida. Sus hijas lo recuerdan llevándolas a ellas y a su esposa a los cines de sesión doble casi todos los días, entusiasmándose con las historias prodigiosas que discurrían en las pantallas cinematográficas, jugando encarnizadamente al ajedrez con la abuela Jenara, pintando horas y horas con una concentración tan fulminante que le llevaba a mojar los pinceles en su tacita de café mientras sonreía contemplando una pincelada. En uno de aquellos instantes de ensimismamiento en que Aguirre bebía café embadurnado de materias pictóricas y reflexionaba sobre la luz de un rostro estalló la guerra civil.

En 1936 se trasladó a Valencia con el Gobierno de la República. En 1937 pidió el carnet del partido comunista. En 1938 se trasladó a Barcelona con las autoridades republicanas. En 1939 cayó por el barranco del exilio con su mujer, sus hijas y la abuela Jenara. Vivió unas semanas en París intentando, como Modigliani, vender dibujos y acuarelas por las calles y las placitas. Su hija Francisca Aguirre escribiría mucho más tarde: "Y como a Modigliani, tampoco a él le compraban". Se trasladó con su familia a Le Havre, con el propósito de embarcar hacia Latinoamérica, y pintaba retratos y paisajes marítimos, como aferrándose a la solidaridad de los rostros humanos y a la esperanza de una salvación oceánica, que nunca se produjo. Vivían en un hotelito llamado La Rotonde de la Gare, junto al puerto y junto a la estación del ferrocarril, dos objetivos codiciados por los bombarderos alemanes, de manera que a veces se desplazaban a gatas por la habitación para que no les alcanzase la metralla que irrumpía por la ventana con su silbido criminal. Una mañana de 1940 su familia regresó a España mirando para atrás y viendo cómo el pintor, al otro lado de la frontera, los despedía con las manos, cada vez más lejanas. No consiguió embarcar hacia ninguna parte. Fue detenido en la frontera y arrojado a la cárcel guipuzcoana de Ondarreta. El 8 de febrero de 1941 lo trasladaron a la cárcel madrileña de Porlier. En 1947 fue investigado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Al no conseguir establecer su "condición de masón" archivaron el expediente de un hombre que llevaba cinco años muerto.

Su pintura está viva. Gracias a dos recientes y magníficas exposiciones subvencionadas por las autoridades de las Cajas de Ahorro de Navarra y celebradas en Pamplona y Madrid, e impulsadas por el talento y la bondad de Gregorio Díaz y Camino Paredes, mucha gente ha podido ver que la obra de Lorenzo Aguirre está viva y crece hacia la vida. Aguirre fue clandestino durante medio siglo, pero su pintura está viva. Respiraba en sigilo durante la inacabable posguerra, pero permanecía viva y crecía hacia la vida. Durante décadas no pudo vivir en las salas de exposiciones, pero permanecía viva y se agrandaba hacia el interior de la vida. En el año 1986, y gracias a la gestión de Concepción Badiola y Pedro Manterola, el Banco de Bilbao expuso las obras de Aguirre en Pamplona y Bilbao. En el catálogo que con aquel motivo fue editado, Francisca Aguirre redactó un texto del que reproduzco unas líneas: "No puedo calcular la cantidad de gente maravillosa que ha mirado estos cuadros y que los ha querido. No puedo recordar las palabras de cada uno de ellos. Han sido muchos. Pero recuerdo que esos cuadros estaban el día en que llegó Antonio López con Mari, su mujer. Antonio miró los cuadros y me dijo: "¿Por qué no los limpiamos?". Fue una resurrección. Antonio había estado en casa de mi hermana Susy y había visto los cuadros de mi padre que ella tiene. Empezó a limpiar una marina y mientras iban apareciendo los colores reales del cuadro me decía: "Lo mejor de tu padre es que tiene un gran poder evocador de lo vital. Cuando pinta la figura humana tiene algo de místico, hay algo religioso en su manera de tratar la carne. Esa obsesión por la figura, que es una constante en su obra, y sus paisajes luminosos, su tratamiento del paisaje, es para mí lo mejor de su pintura, lo más conmovedor". Lo más conmovedor era también ver a Antonio limpiando con sumo cuidado los cuadros de mi padre". Lo más conmovedor es también el consuelo que nos agarra la garganta desde unos versos sabios de nuestro maestro don Antonio Machado: "Vivid, la vida sigue, los muertos mueren y las sombras pasan; lleva quien deja y vive el que ha vivido". Necesitamos creer que Lorenzo Aguirre murió sabiendo que le haríamos "un duelo de labores y esperanzas".

martes, 24 de marzo de 2015

EPIFANIO ALZATE ITARTE (22-12-42)

"No puedo dar muchas explicaciones después de tantos años transcurridos, y porque en casa, quizás por prudencia, no nos hablaban sobre la guerra. Lo que recojo es más bien a través de conversaciones oídas a los mayores hablando entre ellos, siendo yo niña.

Según recuerdo Epifanio fue guardia civil y una de las noches le tocó patrullar con el comandante del puesto (ni idea de en qué pueblo sucedió). Éste debía de tener un carácter muy áspero, hacía una noche muy fría de ventisca y lluvia, el comandante había ido todo el camino protestando sobre el tiempo, los malhechores y de todo lo que se le ponía por delante.

Al terminar el servicio volvieron al cuartel, entraron en la sala de armas a dejar sus pistolas y escribir el parte,  y una vez hecho esto marchó cada uno a su vivienda (era una casa cuartel), y Epifanio se puso a silbar: el comandante creyó que se burlaba de él. Total, que discutieron y se pegaron. A Epifanio eso la valió ser expulsado del cuerpo. Mi madre decía que de ahí le vino todo y que su muerte fue una venganza. Terminada la guerra, el general Franco proclamó un bando diciendo que todo aquel que hubiese combatido en el bando contrario, pero no tuviese las manos manchadas de sangre, nada tenía que temer, que se presentase para dar testimonio de donde había combatido; Epifanio se presentó, dio sus datos como le pedían y marchó para su casa. Transcurrieron varios días sin que nada ocurriese y le volvieron a llamar para aclarar algún punto. Fue, pero ya no volvió; estuvo tres meses sin que su mujer, Ramona, supiera nada de él hasta que lo localizó en una cárcel. A él lo habían metido preso, y a ella le quitaron lo poco que tenía de vajilla, ropa y ajuar, teniendo que colocarse de sirvienta, (se colocó en casa de una mujer que también tenía al marido en prisión).

Ramona (no sé el apellido, era de Yanci, Navarra) hizo lo que pudo, que era más bien poco, pero al menos cuando iba a visitarle le podía llevar un bocadillo  y hacer gestiones para que su marido saliese de la cárcel. A mediados del 42, ya le dijeron que pronto saldría el juicio, Ramona  se lo comunicó a mi madre (hermana de Epifanio) y fue a Madrid para entrevistarse con un sacerdote que si mal no recuerdo se llamaba Francisco, que era de Carcar y persona influyente en Madrid. Habló con él y este le dijo que por los cargos que le acusaban no le iban a salir más de 3 años y como ya casi los había cumplido, pues que en cuanto se celebrase el juicio le darían la libertad. Y que de todas formas cuando supiese la fecha del juicio le haría otra visita para que el estuviese al tanto. Mi madre se volvió al pueblo tranquila, dejando el encargo de que cuando Ramona supiese la fecha del juicio se lo hiciese saber, pues ella volvería para hablar con Francisco. Por fin Ramona comunicó que a mediados de Enero (1943) sería el juicio, y mi madre dispuso que en cuanto se pasase la Navidad marcharía a Madrid. Pero no hizo falta,  LA NAVIDAD NOS TRAJO LA TRISTE NOTICIA.

Adjunto una copia de la carta que yo tengo, pero hay que tener en cuenta que la original  la tenía Ramona, que a ella iba dirigida; a mi madre le mandó una transcripción y de ésa en tiempo más actual se hizo una copia a máquina.  El día que se recibió dicha carta la recuerdo como muy desgarradora, yo tenía 12 años y me impresionó mucho. Mi abuela Canuta (la madre de Epifanio y de mi madre, que entonces tenía 85 años) estuvo 3 días sin salir del granero.
 Pudiera ser que esta transcripción pueda tener alguna variación involuntaria."


Esther Bravo Alzate (1930) 
Sobrina de Epifanio Alzate Itarte

sábado, 7 de marzo de 2015

SANTIAGO DOMÍNGUEZ RIAZA (22-10-41)


 
La imagen que os adjunto corresponde a Santiago Domínguez Riaza. Es mi abuelo. Fue el último alcalde republicano de Aravaca, fusilado por sus ideas políticas en 1941.

En realidad  la imagen es copia de  una foto de carnet que mi abuela Maria guardó como un tesoro. Era el único recuerdo que teníamos de él.  En los años sesenta mi abuela encargó a un dibujante que  le hiciese  un “carboncillo” a partir de dicha foto, para decir toda la verdad  mi abuela nunca estuvo satisfecha del todo con el resultado,  decía que su esposo era más guapo.

Al terminar la guerra, como tantos otros, Santiago Domínguez dió crédito a las “conciliadoras” palabras de Franco y el día 4 de abril de 1939 se presentó de forma voluntaria en el estadio Chamartín;  apenas tres días después de entrar los golpistas en Madrid.

Le incoaron juicio sumarísimo de urgencia y el  30 de octubre de 1939 se dictó sentencia: condena de muerte, exactamente por ser   “de UGT desde 1935, del Partido Socialista desde 1933, pertenecer al ejercito republicano, ser  fundador casa del Pueblo en 1931, Concejal del ayuntamiento y Alcalde desde 1936 en Aravaca, donde fueron asesinados 22 vecinos y 72 personas llevadas de fuera, siendo él responsable de todos estos crímenes”

Lo mataron el 22 de octubre de 1941  en las tapias del cementerio del Este.

En dicho sumario resultaron definitivas las denuncias que presentaron el nuevo alcalde franquista del pueblo y su hijo,  que ocupaba el sombrío cargo  de “jefe de Información de Falange” en Aravaca.

En el año 2014 el Ayuntamiento de Madrid decidió homenajear a este alcalde franquista otorgando su nombre, Cirilo Martin Martin, a una glorieta en el barrio de Aravaca. Actualmente estamos litigando para que el ayuntamiento reconsidere su posición; mas allá de la historia de mi abuelo, este individuo formó parte  de la representación franquista contra muchas otras personas afines a la República.

La parte buena de esta historia es que en la reciente investigación que hemos hecho para argumentar nuestra demanda hemos encontrado en el archivo histórico militar un documento muy emotivo. Se trata de  una  carta manuscrita donde mi abuelo relata su vivencia durante la guerra, explicando al juez sus actos, qué hizo y porqué lo hizo. Tenía una letra preciosa, un poquito inclinada a la izquierda, la tinta es azul añil y  setenta  años más tarde sigue teniendo luz propia.   No hay faltas de ortografía y la sintaxis es correcta. Mi abuelo debió ser un tipo culto. Ahora tenemos un nuevo recuerdo suyo.

Otra buena noticia es que  la asociación Memoria y Libertad nos ha invitado a subir su historia a esta web; he estado leyendo las biografías de muchas otras personas que padecieron similares penurias,  algunos compartieron con mi abuelo la lúgubre 3ª galería de la cárcel de Porlier, donde habitaban los condenados a muerte. No puedo dejar de imaginar cómo debieron compartir aquellos años, el miedo, la incertidumbre;  lo que sentirían los demás presos cada vez que venían a llevarse a algún compañero al paredón. Y, por encima del dolor, la esperanza y el amor  que recogen las cartas de despedida. Todas esas cartas las sentimos como propias.  Ahora tenemos otro recuerdo suyo.

Santiago Domínguez Riaza. Es un orgullo llevar tu sangre.
Eduardo Domínguez

domingo, 7 de diciembre de 2014

FRANCISCO MARÍA VÁZQUEZ HERMIDA (21-10-1939)


Francisco María Vázquez Hermida nació en Lugo el 25 de febrero de 1891. Su padre fue Juan Vázquez Fernández, jornalero, y su madre, Jacoba Hermida Seijas, guardagujas, murió joven, ambos naturales de Lugo. Tuvo tres hermanas: Lola, María y Concha. De profesión fue panadero.  Emigró a Madrid para mejorar su vida. Se casó con una mujer valiente y trabajadora, Emilia González Muñoz, también emigrante, de Ávila, y a los 25 años tuvo a su primera hija, luego vinieron seis hijos más, de los que sólo dos sobrevivieron.

La corriente liberal de la época le llevó, en 1927, a  afiliarse a la U.G.T., sindicato socialista que defendía los derechos de los trabajadores. En 1932 se adhirió al Partido Socialista y se le nombró Alcalde del Barrio del Lucero, distrito de La Latina, donde vivió en una casita baja que levantó en un solar comprado en 1930. Allí trabajó para conseguir llevar el agua al barrio, aportó dinero para la construcción de la escuela, y demostró que era un hombre solidario y emprendedor, además de culto. Su vida cambió drásticamente cuando en julio de 1936, en su calidad de alcalde, recibió la orden de formar una agrupación para la defensa de las personas y las cosas del barrio ante una inminente sublevación militar. En noviembre de 1936 fue evacuado, debido a los combates con las tropas nacionales que pretendían entrar en Madrid por el oeste, y se trasladó con su familia a un piso en el centro de la capital donde vivió hasta que, por fin, la guerra terminó. Inmediatamente, fue denunciado por la esposa de uno de los vecinos del barrio, acusándole de haber sido responsable del asesinato de su marido, ya que según ella, le vio acompañando a otros para identificarlo y llevarlo a la checa. Esta declaración bastó a las autoridades para que lo condenaran, tras un “juicio sumarísimo de urgencia”, sin garantías. De nada sirvieron las declaraciones de los residentes, que le definían como “una persona a la que no vieron cometer desmanes ni se metió con ningún vecino, y que en repetidas ocasiones, manifestaba  a sus compañeros de trabajo y al portero de la finca donde habitaba que estaba asqueado de todo aquello que estaba pasando y deseaba que terminase la guerra”.

A pesar de la falta de pruebas, pues los “hechos no han podido ser comprobados”, el 26 de junio de 1939 entró en la prisión habilitada de Torrijos, donde estuvo cuatro meses. El 6 de julio de 1939 recayó la sentencia: “Autor de un delito de adhesión a la rebelión con la concurrencia de las circunstancias agravantes de perversidad y transcendencia de los hechos” condenándole a la pena de MUERTE.

En agosto de 1939 su hija María le vio por última vez cuando le llevó a la cárcel a su segunda nieta recién nacida, la cual le honró llevando su mismo nombre.   

El 21 de octubre de 1939 le fusilaron a las cinco treinta horas, en la tapia oeste del cementerio de la Almudena de Madrid. 

Mi bisabuelo Francisco Vázquez fue una víctima de la injusticia.
 
 
(Las frases entre comillas aparecen literalmente en el Sumario)

sábado, 8 de febrero de 2014

TOMÁS CENTENO SIERRA (20-02-1953)




Cobrador de tranvías e industrial. Debido a la condición modesta de su familia pensaron en internarlo en un seminario a lo que éste se negó marchándose a Madrid a los catorce años, donde ingresó en las Juventudes Socialistas. Después de realizar diversos trabajos entró en la Compañía de Tranvías de Madrid como cobrador. Miembro del Sindicato de Tranvías de la UGT desde 1928 y afiliado a la AS de Canillejas desde 1931. Sufrió varias detenciones por su actividad sindical siendo encarcelado y represaliado de su trabajo tras la revolución de octubre de 1934. Al salir en libertad trabajó en la línea de autobuses Madrid-Canillejas siendo secretario de la AS de esta localidad en el extrarradio madrileño. Al producirse el golpe militar de julio de 1936 participó en la creación de las Milicias de Pueblo Nuevo-Ventas marchando como capitán al frente en la Sierra de Guadarrama. Posteriormente fue comandante de la 92 Brigada Mixta de la 70 División combatiendo en Jaén, Belchite y Teruel donde resultó herido en diciembre de 1937. Tras estar hospitalizado en Cuenca y Barcelona se reincorporó al Ejército de la República al mando de la 32 Brigada Mixta de la 35 División que actuó en Castellón y Extremadura. Finalizada la guerra civil fue detenido e internado en el campo de concentración de Albatera (Alicante) desde donde fue trasladado a la prisión celular de Valencia el 10 de junio de 1939. El 3 de julio de 1940 ingresó en la cárcel de Porlier en Madrid siendo condenado a la pena de muerte en Consejo de Guerra celebrado el 6 de julio de 1942. En marzo de 1943 le fue conmutada la pena máxima por la inferior de 30 años de reclusión mayor. El 3 de julio de ese mismo año fue trasladado al Departamento Penal del Monasterio de Cuelgamuros (El Escorial) para redimir su pena trabajando en la construcción del Valle de los Caídos. En marzo de 1944 le fue reducida la pena a 20 años. En noviembre de dicho año fue trasladado a la prisión provincial de Madrid, regresando a Cuelgamuros en enero de 1945 para ser enviado en febrero a los Talleres de la Prisión Escuela de Madrid (Yeserías) trabajando en la Oficina de Contabilidad de los mismos. Fue puesto en libertad vigilada el 9 de julio de 1945. Al salir de prisión trabajó en un negocio de construcción y fabricación de mármol artificial y se incorporó a la organización socialista clandestina de Madrid perteneciendo al Sector Este de la AS Madrileña. Entre 1950 y 1952 formó parte de la Sexta Comisión Ejecutiva del PSOE en el interior presidida por Antonio Hernández Vizcaíno, y cuando éste, perseguido por la policía, marchó a Francia en marzo de 1952 entregó a Tomás Centeno los sellos de caucho y los archivos de la organización como responsable de la Séptima Comisión Ejecutiva del PSOE en el interior que quedó encargado de constituir. Apenas un año después en febrero de 1953 fue desarticulada ésta. Centeno fue detenido el 15 de febrero en el hospital donde acompañaba a su esposa (María Laguna) que acababa de sufrir una intervención quirúrgica. Tras días de sufrir salvajes torturas y con el cuerpo totalmente destrozado, el 20 de febrero de 1953 se quitó la vida con los flejes de su cama en los calabozos de la Dirección General de Seguridad de Madrid.
Fotografía: Archivo fotográfico FPI
Fuente: Fundación Pablo Iglesias
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La década de los años 50 fue un periodo de fuerte represión hacía los sectores socialistas del interior de España. Desde el final de la Guerra Civil Española y hasta el año 1953 siete direcciones del PSOE fueron desarticuladas por la policía política del régimen franquista. La represión ocasionó, también, la caída de numerosos líderes del sindicato socialista UGT. Entre los represaliados se encontraba el presidente de la UGT y miembro de la dirección del PSOE, Tomás Centeno Sierra en 1953.
Tomás Centeno, natural de Balderas (1907), en la provincia de León, fue detenido por la Brigada Político-Social y traslado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol de Madrid. En sus tristemente famosas dependencias aquel 28 de febrero de 1953, en sus lúgubres calabozos de su sótano, fue torturado hasta morir, al igual que lo fueron otros muchos luchadores de la libertad en años posteriores. Según afirman algunas fuentes, Tomás Centeno fue arrojado por una ventana, aunque según otras versiones murió como consecuencia de las terribles torturas a las que fue sometido, ahogamiento, descargas eléctricas, golpes, etc.
La prensa de la época califico la detención como la de una banda de forajidos, estafadores y falsificadores afirmando que Tomás se suicidó en su calabozo utilizando uno de los flejes de su somier de acero. Sin embargo el boletín nº 102 de la UGT, clandestino en su momento, afirmaba que el cuerpo de Centeno fue encontrado en el exterior de su celda.
Puerta del Sol (Madrid)
Tras el asesinato de Centeno las direcciones ejecutivas del PSOE y de la UGT en el interior del país vieron sensiblemente disminuida su capacidad de acción debido a la fuerte represión policial. Su lucha y su muerte no caerían en saco roto. Hasta siempre, compañero.
FUENTE: http://antoniocdelaserna.wordpress.com/2010/12/14/toms-centeno-in-memoriam/
 

jueves, 8 de agosto de 2013

LEONARDO GÓMEZ MORA (17-07-1942)

Leonardo Gómez Mora era de Moguer (Huelva). Tenía tres hermanos: Manuel (desaparecido en el frente), Josefa y María. Según el testimonio de un sobrino suyo, Leonardo participó en la resistencia, donde era conocido como "El Potaje". Para realizar las acciones guerrilleras se desplazaba desde Francia, donde convivía con una vedette que, más tarde, acabo denunciándole a la policía española porque éste decidió romper su relación. Leonardo fue detenido cuando intentaba cruzar clandestinamente la frontera, encarcelado y fusilado en las tapias del Cementerio del Este de Madrid el 17 de julio de 1942. En el espacio habitual de ABC bajo el titular "Detención de sujetos acusados de asesinatos" de 9 de noviembre de 1940, donde periódicamente se daba información de las detenciones de republicanos y republicanas, se da la noticia de que ha sido descubierta la verdadera identidad de quien dijo llamarse Tomás Sánchez Díaz y participó en el atraco de una sastrería en Pamplona el 15 de octubre: "Leonardo Gómez Mora, de 32 años de edad, natural de Huelva y avecindado en Madrid, conocido por los apodos de "El potaje" y "El visera". Se le acusa de la perpetración de más de mil asesinatos cometidos en la zona roja y está reclamado por la Dirección General de Seguridad".

miércoles, 17 de abril de 2013

ADELO AGUADO HIDALGO (28-05-1943)


Adelo Aguado Hidalgo (expediente del sumario/causa 116347), comunista natural de La Villa de Don Fadrique (Toledo) y de profesión carpintero, de 29 años. En la clandestinidad usó los nombres de Vicente Gurola y José Gómez Sánchez. Llegó a Madrid procedente del exterior, siendo detenido poco tiempo después. Acusado por el Juzgado Especial de Delitos de Espionaje, por encontrarse afiliado a organizaciones clandestinas, fue condenado a muerte, siendo ejecutado a garrote vil en la prisión de Porlier y enterrado el 28 de mayo de 1943 en el cementerio del Este, en Madrid.[1]
En los últimos días de la Guerra Civil, tras la derrota del ejército republicano embarcó en el Stanbrook[2] que fue un buque carbonero británico, que efectuó la única evacuación de refugiados republicanos desde el puerto de Alicante.
Este buque desembarcó en Orán (Argelia), y a los exiliados los alojaron en campos de concentración argelinos en una antigua cárcel con funciones de albergue, y a los tres días fueron repartidos por varias casas de la ciudad. Muchos de estos exiliados pudieron abandonar Argelia, tras muchas penurias, y establecerse en el Marruecos francés, concretamente en Casablanca, donde organizan una resistencia al régimen de Franco, con la creación de la denominada Unión Nacional Antifascista (U.N.A.). Estudian la posibilidad de restituir en Tánger, como cabeza de lanzadera para después pasar a Ceuta. La resistencia en Tánger entra en contacto con estos exiliados en Casablanca y le piden que necesitan a un delegado para su apoyo, ya que están muy vigilados, enviándose en tal sentido a varios delegados. En septiembre de 1941 se envían dos nuevos dirigentes desde Casablanca, Adelo Aguado Hidalgo y Ramón Valls Figuerola; éstos asumen mayores y más amplias atribuciones y, sobre todo, el propósito de abrirse camino hacia Ceuta y el Protectorado.
Debido a los nuevos proyectos de la resistencia a la dictadura y con el fin de recibir noticias del Comité Central deciden que el dirigente recién llegado desde Casablanca, Adelo Aguado, viaje a Madrid para mantener algunas reuniones y obtener más información. Celebró varias reuniones con las células clandestinas en la capital, pero mientras se encontraba reunido con miembros del comité peninsular fue detenido y llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y tras duros interrogatorios se le acusó de "atentar contra la seguridad del Estado y fomentar la organización de partidos políticos". Tras un consejo de guerra sumarísimo, fue ejecutado a garrote vil el 28 de mayo de 1943 en Madrid donde murió en la cárcel de Porlier a los 29 años de edad, siendo después enterrado junto a las tapias del cementerio del Este, en Madrid. La detención de Adelo Aguado origina que las autoridades franquistas comiencen a encarcelar a los demás miembros de las células en las ciudades de Ceuta, Tánger y las del Protectorado, Tetuán y Larache. En total son noventa y un detenidos.
Fuente y material gráfico: Pedro Organero Ronco, historiador y autor de "La Villa de Don Fadrique durante la Guerra Civil y la posterior represión (1936-1945)

[1] AHPCE, Represión política, caja 44, carpeta 41/2; FERNÁNDEZ, Carlos, 2002, 229; NÚÑEZ, Mirta y ROJAS, Antonio, 1997, 160 y 165.Listados Mirta Núñez / Antonio Rojas / MGM
[2] Francisco Sánchez Montoya: “Ceuta y el Norte de África, República, Guerra y Represión”. Ed. Libros de Ceuta.

PRIMITIVO CARPINTERO MOLLEJO (14-12-1944)


Natural de la Villa de Don Fadrique (había nacido en 1905) y de profesión carnicero, Primitivo fue uno de los ideólogos de la agrupación local de la Villa de don Fadrique (Toledo), localidad en la que el PCE tuvo desde los años 30 un gran arraigo, basado en la potente agrupación local de la UGT, creado en los años 20. Durante el periodo de la Guerra Civil llegó a convertirse en Alcalde de su localidad entre agosto de 1936 y junio de 1937.
A falta de casi un mes para que acabara la guerra y debido al Golpe de Casado, los cuales comenzaron a llenar las cárceles y a improvisar éstas para recluir a comunistas y sospechosos de lealtad al Gobierno de la República; Primitivo Carpintero había hecho llegar a Villa un mensaje desde la cárcel de Navahermosa donde él, junto con otros paisanos y militares, habían encerrado desde el mismo día 6 de marzo.
Acabada la Guerra Civil fue detenido el 7 de mayo de 1939 en Madrid, y pasó por diferentes prisiones como Torrijos, Ocaña, Yeserías, Porlier y Carabanchel, en cuyo cementerio fue fusilado el 14 de diciembre de 1944, a la edad de 38 años y después de haber sufrido durante cerca de seis años reiterados malos tratos, apaleamientos y las malas condiciones sanitarias. 

Fuente: Pedro Organero Ronco, investigador local autor de "La Villa de Don Fadrique durante la Guerra Civil y la posterior represión (1936-1945)

MARCOS CARPINTERO AGUADO (02-08-1940)

Fusilado el 2 de agosto de 1940, junto a doce personas más, en las tapias del cementerio del Este, en Madrid.
Natural de La Villa de Don Fadrique (Toledo).

Fuente: Pedro Organero Ronco, historiador y autor de "La Villa de Don Fadrique durante la Guerra Civil y la posterior represión (1936-1945)




lunes, 27 de febrero de 2012

FRANCISCO CRUZ SALIDO (09-11-1940)


Nació en Jaén el 10 de septiembre de 1898. Periodista. Huérfano de padre a los once años. Muy joven, a los quince años, inició su carrera periodística publicando artículos en el diario republicano federal "La Lealtad", dejando su impronta literaria y política en "El Defensor" (1916),  convirtiéndose en su redactor jefe en 1919 y corresponsalía en Jaén de "El Imparcial de Madrid". Fue colaborador de otros medios como "La Lucha" (1922), jefe de redacción de "Claridades" (1923), promotor de "Norte Andaluz" (1924-1926) y director de "Jaén Deportivo". En Madrid trabajaría como empleado de la Compañía Telefónica (1925). En 1931 ingresó en la Acción Socialista de Madrid. Durante la II República trabajó en numerosos medios: redactor jefe de "El Socialista" (Julián Zugazagoitia era el director),  corresponsal de "Democracia" (Jaén), colaborador fijo de "Avance" (Oviedo), "El Liberal" (Bilbao) y "Luz"  (Madrid). Ingreso en 1934 en la "Asociación de la Prensa de Madrid". En ese año, por haber escrito un artículo humorístico sobre el ministro de la Gobernación, fue encarcelado en Ciudad Real. Durante el periodo de la guerra civil (1936-1939) fue secretario de actas de la Comisión Ejecutiva del PSOE, director del diario socialista "Adelante" de Valencia (1937 -1938) y secretario de los ministros de Defensa Nacional Indalecio Prieto y Juan Negrín.


Comité Ejecutivo del PSOE en el año 1936. De izquierda a derecha: de pie, Anastasio de Gracia, Ramón Lamoneda, Indalecio Prieto, Francisco Cruz Salido, Jerónimo Bujeda; sentados, Manuel Cordero, Manuel Albar, Juan Simeón Vidarte, Ramón González Peña, Luis Jiménez de Asúa, Fernando de los Ríos
En 1939 se exilió a Francia.  José Félix de Lequerica era entonces embajador de España en Francia. Lequerica y los elementos de la Falange del exterior fueron quienes facilitaron a la Gestapo la información sobre los edificios ocupados por "elementos republicanos". Fue así como el 10 de Julio de 1940 los agentes de la Gestapo, auxiliados por policías y miembros de la Falange, detenían a toda la familia de Rivas Cherif en su casa de Pyla-sur-Mer, cayendo también sus vecinos Carlos Montilla y Miguel Salvador, de Izquierda Republicana y amigos de Azaña desde los años del Ateneo. En Burdeos fueron detenidos los socialistas Teodomiro Menéndez y Francisco Cruz Salido, responsable de la oficina de prensa de la JARE. Unos meses antes, Cruz Salido había fletado un avión para trasladar a América un último contingente, pero decidió quedarse, siendo detenido en julio de 1940. Unos días después, el 27 de julio, también sería detenido en París Julián Zugazagoitia, ex director de “El Socialista” y ex ministro de la República. El grupo de detenidos se completó con el ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Lluís Companys, capturado en la Bretaña cuando visitaba a su hijo enfermo.

Los Diputados el Día de la elección de Manuel Azaña como Presidente de la República Española en el palacio de Cristal de los Jardines del Buen Retiro. Entre los presentes: Tomás Álvarez Angulo, Fernando de los Ríos, Francisco Cruz Salido, Manuel Muiño Arroyo y Julián Besteiro Fernández. 10 de mayo de 1936. (Fotografía de Luis Ramón Marín, Fundación Pablo Iglesias)
El 31 de julio de 1940 fueron deportados a España. En Madrid, primero ingresaron en los calabozos de la Dirección General de Seguridad (Puerta del Sol), compareciendo ante el jefe de la Brigada Político Social.  El 23 de septiembre de 1940 se les incoó la causa número 100.159. El 16 de octubre el general Arroyo dio por terminado el expediente, calificando los hechos como constitutivos de delito de rebelión  Días después, 21 de octubre, se celebrará el Consejo de Guerra en el palacio de las Salesas, presidió por el duque Francisco de Borbón, primo de Alfonso XIII y participante en la toma de Málaga (1937). Todos fueron condenados a muerte. Según Rivas Cherif, el fiscal «estableció […] un orden de responsabilidades, que encabezaban Zugazagoitia y Cruz Salido, con Teodomiro Menéndez y yo, Montilla y Miguel Salvador a la zaga». A Teodomiro Menéndez, Cipriano Rivas-Xerif (cuñado de Azaña), Miguel Salvador y Carlos Montilla les fue conmutada la pena capital, no así a Francisco Cruz y Julián Zugazagoitia. Ambos, junto a doce más, esperaron la ejecución en la cárcel de Porlier, que se llevó a cabo  en el cementerio del Este a la seis y veinticinco de la mañana del día 9 de noviembre de 1940. Años después Cipriano Rivas recordaba que a ese día fatídico una voz ordenaba a Zugazagoitia y Cruz Salido que se levantaran. Rivas tuvo ocasión de hablarles. Cruz Salido le hizo pocas recomendaciones: no perdonaba, pero no quería que su mujer viviera con la obsesión de un pedazo de tierra en España, ni que sus hijos volvieran nunca con idea alguna de venganza ni de revancha inútil: quería ser enterrado en la fosa común. Zugazagoitia «estaba terminando, con la misma letra clara, menadísima y regular, un cuento marinero para sus hijos».


Miembros de la redacción de El Socialista: A la derecha fumando, Federico Angulo, fusilado durante la guerra. Éste, envió su última carta a Julián Zugazagoitia desde la cárcel, el 22 de junio de 1938, esperando su fusilamiento. A la derecha de éste, Francisco Cruz Salido, responsable de prensa de la JARE (Junta de Ayuda de los Republicanos Españoles).




















Julián Zugazagoitia. Y Francisco Cruz Salido






Fuente: Martín Nájera, Aurelio "Diccionario Biográfico del Socialismo Español", tomo I, pp. 207-208; De Córdoba Ortega, Santiago: "Geografía de la represión criminal franquista: Todos los nombres de Jaén (1936-1952)".





Francisco Cruz Salido, Fernando de los Ríos y Julián Zagazagoitia












"...Entre tantas ceremonias de muerte, tanto agotamiento, se le había escapado la vida a chorros y, preocupado sólo por respirar con unos pulmones raídos por la tisis, no logró nunca saber cuál era su crimen. Sólo sabía que estaban empeñados en que llegara vivo ante el pelotón de fusilamiento...[...] le asfixiaba la memoria y sólo quería recordar a toda costa. Al amanecer su voz era ya el sonido de las palabras rozadas por la muerte.[...]Cuando la celda se abrió y encontraron ya muerto a Cruz Salido, el sargento decidió fusilarle a pesar de todo..."
                                                                     Alberto Méndez ("Los girasoles ciegos")

lunes, 20 de febrero de 2012

ELÍAS HERNÁNDEZ RUEDA (04-12-1939)


D. Elías Hernández Rueda era el menor de los tres hermanos varones de mi abuela materna, aunque afincados en Madrid eran originarios de Valencia y provenían de una familia de honda tradición republicana, simpatizantes de Blasco Ibáñez. Conductor de profesión, durante la guerra condujo ambulancias y era afiliado a la UGT.
Estando ya en prisión escribió una carta a su familia con fecha 8 de Septiembre de 1939. En la carta hay dos partes diferenciadas, una dirigida a los adultos donde, de entre varios temas familiares, se puede entresacar el siguiente párrafo:





"También por la tuya me entero que Vicente os dijo que estaba gordo “algo” más, pero desde ahora en adelante creo que volveré a adelgazar y respecto a lo de contento lo mismo os digo mientras no me trasladen a otra galería con los deseos de todos, no podre cambiar, el martes nos volvieron a cambiar otra vez a la 3ª galería, pero sin que cambie absolutamente en nada mi situación más bien al contrario, son ya muchos días, diréis que vuelve mi pesimismo pero no puedo pensar otra cosa."






Y otra parte escrita para sus sobrinos con un dibujo pero en el que se puede volver a ver su desanimo cuando escribe:


"al resto de la gente menuda les mando este dibujo por si les gusta aunque se me va quitando el humor de todo. Recibir muchos besos de vuestro tío que os quiere."

Casado con Faustina fue padre de una niña y un niño, sus hijos Carmen y Elietes. Fue fusilado en las tapias del Cementerio del Este de Madrid el día 4 de diciembre de 1939 a la edad de 33 años.

Texto y fotografías de Rafael Monares Hernández (sobrino nieto)