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sábado, 26 de diciembre de 2020

JOSÉ DEL REY HERNÁNDEZ (25-11-43)


José del Rey Hernández nació en Villalón (Valladolid). Guardia de Asalto y comandante del EPR. Escolta personal de Margarita Nelken. Condenado a muerte acusado de integrar la comitiva que acabo con la muerte de Calvo Sotelo, fue ejecutado a garrote vil en la madrugada del 25 de noviembre de 1943 en la prisión de Porlier.


Testimonio de Manuel Muñoz del Molino:

"Una mañana del mes de Noviembre las hondas de “Radio Petate" de Porlier empiezan a poner en órbita, que a la mañana siguiente iba a ser ejecutado un compañero que se hallaba condenado a Garrote Vil. Todos sabíamos de quien se trataba, puesto que en aquellos momentos nadie se encontraba salvo uno con esta condena: José. ¡Como veis hasta para morir hay distinciones! Si la noticia, de una saca cualquiera que el pan nuestro de cada día, ponía a la prisión en constante tensión, la ejecución que iban a llevar acabo aquella madrugada sirvió, para que la Prisión entera viviera, los momentos dramáticos que vivía el condenado a la misma. Aquel día en Porlier, solo se veían caras angustiadas oprimidas ante la impotencia, de no poder realizar nada para salvar la vida de nuestro compañero. Corrillos cuchicheando que eran disueltos por las porras de los héroes Guardianes de la Prisión, que no eran lo suficiente eficaces para hacernos olvidar lo que se avecinaba y veíamos como minuto a minuto se iba acercando el momento fatal, sin que nosotros pudiéramos hacer nada para impedirlo. 

Las fuerzas de ocupación de la Francia de Petaín, por parte de Alemania, y bajo la, acusación, de que siendo Guardia de Asalto, había conducido el coche que había sido trasladado, y ejecutado el Señor Calvo Sotelo, fueron los motivos para que fuere, entregado a la policía Española, el compañero José, para que fuera juzgado. ¿El Tribunal que los juzgó, siempre justo en la Administración de la Justicia, qué pena hubiera impuesto a los que mataron al Teniente Castillo, pocas horas antes de lo sucedido con el Sr Calvo Sotelo? José, tenía que morir, y murió porque así lo habían decretado los alemanes, y sus amigos españoles. 

Esta ejecución, la llevaron a cabo con toda la clase de precauciones y seguridad, hasta el extremo que nosotros quedamos encerrados en nuestras galerías, y la Guardia de la Prisión quedó reforzada tanto por la parte de adentro, como por la parte de afuera, y sobre las ocho de la noche lo trasladaron a une de las Celdas de condenados, a esta última pena, fuertemente custodiado. Por fuentes de información dignas de crédito, supimos que los verdugos eran dos muchachos jóvenes, funcionarios de Prisiones, elegantemente vestidos, que comieron y cenaron en la Prisión, y que entraron en la misma sobre las once de la mañana. Por las mismas fuentes de información supimos, que antes de la ejecución, le visitaron altas personalidades franquistas, con objeto de obtener alguna información. Si lo lograron o no, nunca lo supimos. Nuestra creencia fue de que nada dijo, de 1o que pudiera saber. Era todo un hombre incapaz de traicionar a un compañero. Una palabra de él hubiera tenido fatales consecuencias para muchos compañeros, pero esta palabra no la llegó a pronunciar. (Datos obtenidos a través de Casas, Guardia de Asalto destinado en Gobernación, amigo de é1, y en la cárcel de Torrijos, amigo mío). Las fiestas de Navidad, se acercan y se acentúa la ilusión de estos días, pero debido a la cantidad de condenados a muerte, y las sacas, pan nuestro de cada día, la vida es difícil. Es por la peor Prisión que he pasado."


miércoles, 19 de agosto de 2015

LORENZO VICTORIANO AGUIRRE SÁNCHEZ (06-10-42)


Pintor, dibujante, caricaturista, escenógrafo, ilustrador y cartelista de enorme prestigio. Nació en Pamplona el 14 de noviembre de 1884. Con 3 años la familia se traslada a Alicante. En su primera estancia en Madrid destacó en varias exposiciones. Vivió en París como artista y dibujante, ganó varios premios estatales e internacionales y al regresar a Madrid, ingresó en el PCE. Se presentó a inspector de policía, con varios éxitos de investigación criminalista, sin abandonar la pintura y el dibujo. El 8 de diciembre de 1936 fue nombrado Jefe Superior de la Policía republicana de Madrid. Con la caída de Madrid se trasladó a Valencia y luego a Barcelona, donde se le nombró Subdirector General de Seguridad de la República. Marchó al exilio al caer Catalunya y volvió clandestinamente a España para reorganizar el PCE en octubre de 1940, siendo detenido en Irún, brutalmente torturado y encerrado en la prisión de Ondarreta. Trasladado a la cárcel de Porlier en Madrid en febrero de 1941, fue asesinado por garrote vil el 6 de octubre de 1942, obligando al resto de compañeros presos a asistir al "ajusticiamiento de un rojo asesino y pervertido y falso artista".
El franquismo, en su intento de justificar el golpe de estado y la guerra, utiliza el asesinato de Calvo Sotelo para generar el relato del protomártir: el gobierno del Frente Popular como responsable del homicidio. Para ello, cuenta con el falso testimonio de un ex escolta del diputado: Rodolfo Serrano de la Parte, quien asegura que Lorenzo Aguirre, responsable de personal en julio del 36 de la Policía de Madrid, le ordenó dejar atentar contra Calvo o incluso rematarlo. El diputado Joaquín Bau miente también en su declaración para que el agente tenga una coartada: Rodolfo denunció el plan de magnicidio, pero fue apartado con un traslado a Galicia. Un traslado que nunca se produjo, como ha podido documentar José A. Camarillas para el libro "Colores contra la dictadura".
Aun así, Ian Gibson ya reveló en los 70 que el asesinato de Calvo Sotelo fue la venganza improvisada de un grupo de guardias de asalto por el homicidio del Teniente Castillo. Ni siquiera era el primer objetivo.



"El día 16 de julio del año 1942, festividad de la Virgen del Carmen, tres niñas de siete, nueve y once años felicitaron a la hija del general Francisco Franco por su onomástica, le entregaron un ramo de flores y se hincaron de rodillas para pedir clemencia por el pintor Lorenzo Aguirre, que estaba condenado a muerte. La respuesta del franquismo se produjo 82 días más tarde: el 6 de octubre, Margarita, Susy y Francisca Aguirre supieron que su padre acababa de ser ejecutado. Cincuenta y siete años después han sabido que otros presos políticos de la cárcel de Porlier fueron obligados a contemplar la ejecución de aquel hombre bueno, alegre, comprometido con su tiempo y artista versátil, fulgurante y profundo.Lorenzo Aguirre nació en Pamplona en 1884 y vivió parte de su infancia y toda su adolescencia en Alicante. Su pintura ofrecería siempre la mística gravedad navarra y la euforia luminosa del Mediterráneo. Su mirada distribuye en los lienzos la penumbra ancestral de la meditación y la eternidad súbita de la luz. Rubén Darío escribió sobre Antonio Machado: "Era luminoso y profundo, como era hombre de buena fe"; Aguirre fue un artista y un hombre machadiano. De su buena fe hay muchas pruebas. Una de ellas: su predilección por el retrato, su respeto por los rostros humanos. Un respeto que se desplaza también a los paisajes: en su obra los paisajes no son acotaciones del territorio del planeta, sino palpitaciones de la misteriosa casa colectiva en donde los seres humanos "viven, laboran, pasan y sueñan, y en un día como tantos, descansan bajo la tierra". A los retratos de Aguirre los ilumina la fraternidad; a sus paisajes los iluminan la lentitud y la compasión. Y siempre, en los rostros de sus criaturas y en los rostros de sus paisajes, comparece la alegría de los colores besándose los unos a los otros; la alegría que exhalan la presencia y las grietas de la vida. Porque pintar de verdad, con verdad, es un acto de gracias.

En el año 1904, Aguirre obtuvo el título de profesor de dibujo en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid, y participó, junto con Daniel Vázquez Díaz y José Gutiérrez Solana, en la Exposición Nacional de Bellas Artes. En el año siguiente pintó y rifó una Inmaculada Concepción y con el dinero obtenido en la rifa viajó a Francia, en donde formó parte del equipo de escenógrafos de la Ópera de París. Recorrió varias ciudades europeas para saciar su sed en los museos y regresó a Madrid con 23 años de edad y los ojos y el entusiasmo transformados en almacenes de pintura. A partir de entonces obtuvo medallas como pintor, como cartelista y como caricaturista. En 1917 expuso sus dibujos en el Salón de los Humoristas, junto a Sancha, Bartolozzi, Penagos..., experiencia que repitió dos años después junto con Vázquez Díaz y Benjamín Palencia. En 1925 obtuvo una medalla de oro en la Exposición Internacional de Artes Decorativas, en París, y en el año siguiente obtuvo otra medalla en Madrid, en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Poco después, la Asociación de Pintores y Escultores de Madrid le otorgó por unanimidad la medalla de honor. En enero de 1930 se casó en segundas nupcias con Francisca Benito Rivas, con quien tuvo tres hijas. La paternidad y la República le ayudaron a vivir los años más dichosos y más fértiles de su vida. Sus hijas lo recuerdan llevándolas a ellas y a su esposa a los cines de sesión doble casi todos los días, entusiasmándose con las historias prodigiosas que discurrían en las pantallas cinematográficas, jugando encarnizadamente al ajedrez con la abuela Jenara, pintando horas y horas con una concentración tan fulminante que le llevaba a mojar los pinceles en su tacita de café mientras sonreía contemplando una pincelada. En uno de aquellos instantes de ensimismamiento en que Aguirre bebía café embadurnado de materias pictóricas y reflexionaba sobre la luz de un rostro estalló la guerra civil.

En 1936 se trasladó a Valencia con el Gobierno de la República. En 1937 pidió el carnet del partido comunista. En 1938 se trasladó a Barcelona con las autoridades republicanas. En 1939 cayó por el barranco del exilio con su mujer, sus hijas y la abuela Jenara. Vivió unas semanas en París intentando, como Modigliani, vender dibujos y acuarelas por las calles y las placitas. Su hija Francisca Aguirre escribiría mucho más tarde: "Y como a Modigliani, tampoco a él le compraban". Se trasladó con su familia a Le Havre, con el propósito de embarcar hacia Latinoamérica, y pintaba retratos y paisajes marítimos, como aferrándose a la solidaridad de los rostros humanos y a la esperanza de una salvación oceánica, que nunca se produjo. Vivían en un hotelito llamado La Rotonde de la Gare, junto al puerto y junto a la estación del ferrocarril, dos objetivos codiciados por los bombarderos alemanes, de manera que a veces se desplazaban a gatas por la habitación para que no les alcanzase la metralla que irrumpía por la ventana con su silbido criminal. Una mañana de 1940 su familia regresó a España mirando para atrás y viendo cómo el pintor, al otro lado de la frontera, los despedía con las manos, cada vez más lejanas. No consiguió embarcar hacia ninguna parte. Fue detenido en la frontera y arrojado a la cárcel guipuzcoana de Ondarreta. El 8 de febrero de 1941 lo trasladaron a la cárcel madrileña de Porlier. En 1947 fue investigado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Al no conseguir establecer su "condición de masón" archivaron el expediente de un hombre que llevaba cinco años muerto.

Su pintura está viva. Gracias a dos recientes y magníficas exposiciones subvencionadas por las autoridades de las Cajas de Ahorro de Navarra y celebradas en Pamplona y Madrid, e impulsadas por el talento y la bondad de Gregorio Díaz y Camino Paredes, mucha gente ha podido ver que la obra de Lorenzo Aguirre está viva y crece hacia la vida. Aguirre fue clandestino durante medio siglo, pero su pintura está viva. Respiraba en sigilo durante la inacabable posguerra, pero permanecía viva y crecía hacia la vida. Durante décadas no pudo vivir en las salas de exposiciones, pero permanecía viva y se agrandaba hacia el interior de la vida. En el año 1986, y gracias a la gestión de Concepción Badiola y Pedro Manterola, el Banco de Bilbao expuso las obras de Aguirre en Pamplona y Bilbao. En el catálogo que con aquel motivo fue editado, Francisca Aguirre redactó un texto del que reproduzco unas líneas: "No puedo calcular la cantidad de gente maravillosa que ha mirado estos cuadros y que los ha querido. No puedo recordar las palabras de cada uno de ellos. Han sido muchos. Pero recuerdo que esos cuadros estaban el día en que llegó Antonio López con Mari, su mujer. Antonio miró los cuadros y me dijo: "¿Por qué no los limpiamos?". Fue una resurrección. Antonio había estado en casa de mi hermana Susy y había visto los cuadros de mi padre que ella tiene. Empezó a limpiar una marina y mientras iban apareciendo los colores reales del cuadro me decía: "Lo mejor de tu padre es que tiene un gran poder evocador de lo vital. Cuando pinta la figura humana tiene algo de místico, hay algo religioso en su manera de tratar la carne. Esa obsesión por la figura, que es una constante en su obra, y sus paisajes luminosos, su tratamiento del paisaje, es para mí lo mejor de su pintura, lo más conmovedor". Lo más conmovedor era también ver a Antonio limpiando con sumo cuidado los cuadros de mi padre". Lo más conmovedor es también el consuelo que nos agarra la garganta desde unos versos sabios de nuestro maestro don Antonio Machado: "Vivid, la vida sigue, los muertos mueren y las sombras pasan; lleva quien deja y vive el que ha vivido". Necesitamos creer que Lorenzo Aguirre murió sabiendo que le haríamos "un duelo de labores y esperanzas".



miércoles, 17 de abril de 2013

ADELO AGUADO HIDALGO (28-05-1943)


Adelo Aguado Hidalgo (expediente del sumario/causa 116347), comunista natural de La Villa de Don Fadrique (Toledo) y de profesión carpintero, de 29 años. En la clandestinidad usó los nombres de Vicente Gurola y José Gómez Sánchez. Llegó a Madrid procedente del exterior, siendo detenido poco tiempo después. Acusado por el Juzgado Especial de Delitos de Espionaje, por encontrarse afiliado a organizaciones clandestinas, fue condenado a muerte, siendo ejecutado a garrote vil en la prisión de Porlier y enterrado el 28 de mayo de 1943 en el cementerio del Este, en Madrid.[1]
En los últimos días de la Guerra Civil, tras la derrota del ejército republicano embarcó en el Stanbrook[2] que fue un buque carbonero británico, que efectuó la única evacuación de refugiados republicanos desde el puerto de Alicante.
Este buque desembarcó en Orán (Argelia), y a los exiliados los alojaron en campos de concentración argelinos en una antigua cárcel con funciones de albergue, y a los tres días fueron repartidos por varias casas de la ciudad. Muchos de estos exiliados pudieron abandonar Argelia, tras muchas penurias, y establecerse en el Marruecos francés, concretamente en Casablanca, donde organizan una resistencia al régimen de Franco, con la creación de la denominada Unión Nacional Antifascista (U.N.A.). Estudian la posibilidad de restituir en Tánger, como cabeza de lanzadera para después pasar a Ceuta. La resistencia en Tánger entra en contacto con estos exiliados en Casablanca y le piden que necesitan a un delegado para su apoyo, ya que están muy vigilados, enviándose en tal sentido a varios delegados. En septiembre de 1941 se envían dos nuevos dirigentes desde Casablanca, Adelo Aguado Hidalgo y Ramón Valls Figuerola; éstos asumen mayores y más amplias atribuciones y, sobre todo, el propósito de abrirse camino hacia Ceuta y el Protectorado.
Debido a los nuevos proyectos de la resistencia a la dictadura y con el fin de recibir noticias del Comité Central deciden que el dirigente recién llegado desde Casablanca, Adelo Aguado, viaje a Madrid para mantener algunas reuniones y obtener más información. Celebró varias reuniones con las células clandestinas en la capital, pero mientras se encontraba reunido con miembros del comité peninsular fue detenido y llevado a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, y tras duros interrogatorios se le acusó de "atentar contra la seguridad del Estado y fomentar la organización de partidos políticos". Tras un consejo de guerra sumarísimo, fue ejecutado a garrote vil el 28 de mayo de 1943 en Madrid donde murió en la cárcel de Porlier a los 29 años de edad, siendo después enterrado junto a las tapias del cementerio del Este, en Madrid. La detención de Adelo Aguado origina que las autoridades franquistas comiencen a encarcelar a los demás miembros de las células en las ciudades de Ceuta, Tánger y las del Protectorado, Tetuán y Larache. En total son noventa y un detenidos.
Fuente y material gráfico: Pedro Organero Ronco, historiador y autor de "La Villa de Don Fadrique durante la Guerra Civil y la posterior represión (1936-1945)

[1] AHPCE, Represión política, caja 44, carpeta 41/2; FERNÁNDEZ, Carlos, 2002, 229; NÚÑEZ, Mirta y ROJAS, Antonio, 1997, 160 y 165.Listados Mirta Núñez / Antonio Rojas / MGM
[2] Francisco Sánchez Montoya: “Ceuta y el Norte de África, República, Guerra y Represión”. Ed. Libros de Ceuta.

miércoles, 15 de octubre de 2008

MANUEL ATALAYA VILLEGAS (18-03-1942)

Encarcelado en las prisiones de Ronda de Atocha 42, Yeserias y Porlier desde el 18 de septiembre de 1939. Manuel Atalaya Villegas era hijo de Luis y Aurora. Natural de Madrid y vecino de Vallecas. Carpintero de profesión. sus juicios sumarisimos son los nº 48537. 63081 y 49348.
Fue ejecutado a garrote vil.

martes, 1 de julio de 2008

SANTIAGO DEL AMO SABOYAL (18-03-1942)

Natural de Fuentelaencina, Guadalajara. Hijo de Manuel y Eusebia. Albañil de profesión.

Santiago del Amo Saboyal, de 56 años de edad, murió el 18 de Marzo de 1942. Fue condenado a muerte por el S.U nº 60.360 pero no murió fusilado. Estos documentos acreditan que fue ejecutado a Garrote vil dentro de la misma prisión de Porlier, por petición del fiscal.